miércoles, marzo 11, 2009

LVIII

Bendita la que en sed se aterciopela
con agua transparente,
la que lleva en el curso de la frente
un río de candela;
la que apresa con versos y encarcela,
con ternura de niña adolescente,
la que tiene en sus labios un torrente
de azúcar y canela;
bendita la chilena de aquí enfrente,
espuma y acuarela,
que traduce en palabras lo que siente,
la “guapa” que en las noches se desvela,
en el extremo sur del continente,
Mariella.

6 comentarios:

Mar y ella dijo...

Cuanta gratitud existe en ESTOS labios de quien coincidió con lo inesperado….
Tanta Belleza envuelta en letras que ves de mi ser,le dan un brillo especial a estos mi ojos,por tan bendita generosidad de tu parte,por haber echo de tus elogios estos hermosos versos.....Con más tiempo,si me lo permites los colocare en mi blog......
Un besote regrandotote....pro este hermoso regalo.....

Mariella

Carlos dijo...

Hola Mariella, has encontrado el camino de tu verso, cuanto me alegro y me alegra saber que te ha gustado.

Benditos entonces los ojos que lo han visto y los labios que lo han recitado. :)

Este es tu poema así qe puedes disponer de él de la manera que quieras. :)

Un beso muy grande.

Evan dijo...

Ahhhhh, me moría por dejar una huellita por aquí pero no quería hacerlo hasta que estuviera la dueña del post presente.

Sos un amor poeta preferido, siempre regalando lo mejor que tenes, tus letras... :)

Un beso a cada uno!

PD: Esta vez no obré de paloma mensajera, me contuve.

Carlos dijo...

Evan, jaja, esta vez supiste contenerte y eso que la homenajeada no venía. :)

Un besote.

Mía dijo...

Mi bendito poeta: Dichosa la destinataria de tus versos que pueda de alguna forma verse reflejada en las letras que generosamente le dedicás.

A veces es un privilegio saber como nos ven los demás y más aún cuando lo hacen con cariño.

Un beso

Mía

Carlos dijo...

Mía, la poesía nos permite mirar con otros ojos y ver a los demás través de un prisma diferente.

Eso es a la vez un misterio y un milagro.

Un besotón.