domingo, enero 27, 2008

XL

Bendita la pasión con que combates
por aliviar el frío de la tarde,
el leño de mis brazos donde ardes,
el pulso con que lates.
Bendita tu ilusión de chocolate,
que no deja que nada te acobarde,
el rezo de mi boca: “Dios te guarde
y el verso te rescate”.
Bendita la tristeza cuando viene
y el curso demorado de los trenes
que rondan el abismo de tu ombligo.
El temple de los dedos de tu mano
y el sano
suceder de andar conmigo.

(Porque nada podrá derrotarte)

8 comentarios:

IZA dijo...

Gracias poeta bendito. Porque nada podrá derrotarme. Gracias por abrazar tan fuerte y por saber estar cuando hay que estar. Siempre he pensado que en otra vida has sido Espartano.

Besos guerreros.

Carlos dijo...

Srta, sabrá que siento por ud. un afecto que traspasa fronteras, desafía el curso de los mares, escala montañas de viento y llega a Lima sólo para decirle: "Puede contar conmigo"

Espartano (y un pelín ateniense) :)

Un beso inmenso que te apuntale el alma.

Evan dijo...

Principe Enrique, vos siempre tan porteñazo y con tus manos dispuestas a sostener almas amigas...

Un beso a los dos, Izucha uno especial para vos, que te acompañe en el combate!

Carlos dijo...

Mi querida Ev, cuando la situación lo requiere, trato, (porque no siempre lo logro) que las manos se me vuelvan anchas y generosas. Debo intentar que sea así para sostener almas tan grandes como las suyas. :)

Un besote.

Evan dijo...

Ay... sos un AMOR!

Carlos dijo...

Nota de la administración: Las exageraciones en los comentarios de este Blog, corren por exlusiva cuenta de sus señores lectores. :)

Un beso, Ev.

Mía dijo...

Carlos, bendito (al cuadrado) poeta: si fue para IZA, como entendí, es una demostración de identificación con el otro llena de generosidad, alguna vez yo también soñe con unos brazos como leños, espero que los tuyos sepan dar el calor y el resguardo que ella necesita, yo me uno a ustedes aunque más no sea como veladora. Un beso, sentí estas letras llenas de sentimiento mezcla de impotencia por no poder hacer mas, aunque ya es mucho (lo sabés?)

Carlos dijo...

Querida mía (Mía) si, el soneto fue para nuestra querida Iza y cuando le envié el poema, le aclaré que tomase el renglón de los leños, como una licencia poética. :)

Lo bueno, mi querida amiga, que los brazos como leños pueden volver a arder al menor soplo de algún viento, así que sólo hay que dejarse estar al pairo de la brisa.

La palabra, por bajo que se diga es siempre poderosa, y tu haces mucho y yo lo sé.

Un grandísimo beso.