viernes, marzo 28, 2008

XLVII

Benditos los que dan sin exigencia,
ni mezclan el cristal con el granizo,
los que creen que existe el paraíso
de la correspondencia.
Los que marchan livianos de advertencias,
sin requerir mortales compromisos,
los que entregan el alma sin aviso,
ni pompas de estridencia.
Benditos los que piden nunca nada,
los que llevan la vida bautizada
con agua de lloviznas pasajeras;
los que siguen la ruta del abrazo,
sin cambiar nunca el paso,
ni cruzarse de acera.


(sin quitar una coma, de lo dicho y lo puesto)

18 comentarios:

Evan dijo...

...como amar sin poner condiciones, sin pedir nada a cambio, más que el mismo amor.

Decime por qué escribís tan lindo, Poe! No hay vez que pase por aquí que las letras no me rocen :) es imposible no emocionarse con vos.

Bechos benditos!!

Carlos dijo...

Evi, sabes como me gusta acunarte el alma, pero éste ha sido un soneto que ha nacido de la desilusión. Y por ello, tristongo.

En esto de las reciprocidades virtuales, algunos se equivocan y suponen que el camino es solo de ida.

Quien sabe, tal vez el equivocado sea yo.

El beso de siempre y felicísima noche de viernes. (la más linda de la semana)

Mía dijo...

Mi bendito poeta: creo que si se puede dar sin pedir nada a cambio pero sí lo que me mata es como marchar sin compromiso si la entrega ya crea el compromiso a quien de alguna forma la recibe.
Quiero conocer esa ruta del abrazo en donde supongo no debe haber límite de velocidad y recorrerla debe ser reconfortante para quien lo haga.

Un beso

Mía (tuya)

MAYA dijo...

No queria dejar de pasar y exprearte que tus benditos son compañeros de ruta y me alimentan todos los sentidos. Mi querido poeta. Bendito seas.

M.

Qettah dijo...

Bendito el ser que desnuda su alma entre letras y acaricia los ojos de quien lo lee...

Bendito el fakir que embelesa las palabras y hace que surgan y se enreden en mi pelo como una dulce sinfonía...

...un susurro. Qettah

PD: Me quedé dormida...¿estuviste?. Tampoco te escuché marchar, me debes otra noche "cuentero".

Evan dijo...

:( No se me ponga tristón mi poeta poeta preferido.

Bueno, en cierto modo no me equivoqué, es querer aunque ese cariño no sea recíproco. Sé lo que siente, cuando no sos correndido...

Un beso de sábado soleado y que te plante una sonrisa en la cara! :)

Carlos dijo...

Mía, (mía) el compromiso siempre existe y es una tarea que uno asume desde lo personal, lo que yo planteaba es asumir tal condición, sin demandar, como contraprestación el compromiso del otro.

Ven, vamos por esta ruta, juntos.

Besos míos.

Carlos dijo...

India mía, saber que me sigues leyendo y que mis "Benditos", van de tu mano, y te rozan el alma en el Cuzco, o te besan en Lima, o te toman de la cintura en San José, justifican todos y cada uno de ellos.

Me alegra y me emociona ver de nuevo tus pasos descalzos, recorriendo la casa.

Ya falta menos para el jueves. :)

Te beso.

Carlos dijo...

Niña Qettah (nombrada completamente), "benditas" las lectoras y lectores, que se detienen un segundo a leer.

Pasé, (nos mata la diferencia horaria) y etabas dormida, no quise despertarte. Te lo conté en susurros.

Había una vez un beso.

Carlos dijo...

Mi querida Evi, es desilusión más que tristeza.

En esto de las relaciones, ya sean virtuales o reales, generalmente, lo común es esperar más del otro, y no de lo que da uno, por el simple disfrute de dar.

Es como si yo dejara de relacionarme con aquellas personas que no han comprado mi libro y me ofendiera por ello.

Un beso, niña, que te ilumine el día.

Lidia M. Domes dijo...

Benditos sean los que muestran quienes son, que no se ocultan o inventan para agradar... porque a la larga es mucho mejor la sinceridad...

Cariños,

Lidia

Carlos dijo...

Lidia, benditos los que dan sin esperar recompensa.

Un beso para tí.

titania dijo...

Vine a dejarte mi cariño.

Carlos dijo...

Te expones a que me lo quede todo para mí. :)

Gracias. Valoro intensamente el gesto.

Se la quiere mucho.

Unmasked (sin caretas) dijo...

Este bendito me dejo triste.

No siempre en aquellos que creemos, caminan al ritmo de nuestro tambor.

principio fundamental: querer mucho a los que nos quieren. El resto viene despues.

Un abrazote grandote para que pase la pena
Petra

Carlos dijo...

Pía aunque más que pena fue desilusión, agradezco igualmente tu gesto solidario. En esto de los afectos virtuales y no virtuales estamos más acostumbrados a reclamar que a dar.

Un besote.

titania dijo...

No tengo ningún problema con que te quedes con todo, je, lo poso despacito en tus manos, son unas manoos que saben cuidar y mimar y alimentar. Porque cuidas con sumo cuidado los afectos, solo hay que saber mirar para darse cuenta de esto.

Dejé un buen lugar en mi corazón que lleva tu nombre.

Por otra parte, ¿Quien sabe por qué los desencuentros, quién lo sabe?, esto es caminar, y las piedrecitas siguen estando en el camino.

Sigo a mil por hora, pero no podía dejar esto sin escribir-telo.

besos.

Carlos dijo...

Querida Marta, prevenida que has sido y no oponiendo resistencia alguna, me lo quedo todo, entonces. :)

Lo guardo con mucho cuidado, en el pedacito de mi corazón que lleva tu nombre.

Decía Vinicius: "el amor es el arte del encuentro"; un encuentro compensa cien desencuentros.

Un beso.