domingo, abril 22, 2007

XIII

Benditos los que guardan los secretos,
los que aplauden detrás del escenario,
los que encienden amores incendiarios,
los que escriben con prosa de sonetos;
Los que fugan a diario del libreto,
los que tratan de Usted al boticario,
los que cierran con llave el serpentario,
los Montescos que van de Capuletos.
Los ausentes, los mansos y los quietos,
los cometas de noches de ceguera,
los alfiles que comen de costado;
La lujuria del beso más secreto,
los dedos que deslizan tu pollera,
los ojos que te miran demasiado.

jueves, febrero 15, 2007

XI

Benditos los abuelos centenarios
que mantienen a tope la alegría,
las postales de calles con tranvías,
los piratas con porte de corsarios;
Bendito el lupanar prostibulario
donde la noche es siempre noche y día,
la cita de aquel martes que llovía,
las manos de los dedos incendiarios.
Bendita la nostalgia si te toca
con gesto de ayudante distraído,
que todo lo complica y lo trastoca;
Benditos los amigos confundidos,
que por besar te besan en la boca
y te piden perdón por el descuido.

jueves, febrero 08, 2007

X

Benditos los que duermen de corrida,
soñando con amables pesadillas,
los que cambian rencores por semillas,
los que van al amor sin salvavidas;
Benditos los que dan la bienvenida
con gestos de alocadas maravillas,
el acné juvenil de tus mejillas,
la cama donde duermes desvestida.
Benditos los que cantan a dos voces,
los que saltan del tope del ropero,
una vez y otra más y tantas veces;
Los que rezan al Santo de los Goces,
los que cambian finales por “te quieros”,
los que parten los panes y los peces.

sábado, enero 27, 2007

IX

Bendita la ilusión de los espejos
que descubre el anverso de la pieza,
los cuentos donde sueñan las princesas
con príncipes que llegan desde lejos;
Los que sacan galeras de conejos
con festejos sumarios de sorpresa,
los amantes que cumplen las promesas,
el séquito de amor de los cortejos.
Benditos los felinos rezongones
que arañan con sus patas delanteras
los pliegues de la luna desmenguada.
Las manos que desprenden los botones,
los dedos que descorren cremalleras,
los ojos que desnudan con miradas.

jueves, enero 18, 2007

- VII

Malditos los que sangran por la herida
con bilis de rencor acumulada,
los que mienten aún con la mirada,
los que llevan el alma encallecida;
Malditos los malditos de la vida,
los falaces cobardes de la nada,
los que usan veneno de carnada,
los que esparcen envidias herbicidas.
Malditos los amores mercenarios,
los Judas que traicionan por denarios,
los santones de misas de opereta;
La ponzoña de ofidios con saliva,
los besos de las bocas vengativas,
los que arrastran el odio con muletas.


(al igual que Joaquín también tengo mis malditos
y no se si es bueno o malo, pero debo reconocer
que en este rubro la composición de los sonetos
se me complica) Este está dedicado.

viernes, enero 12, 2007

VI

Benditas las mujeres literatas
que escriben instrucciones de autoestima
y a fuerza de sonetos y de rimas
se trepan al amor como las gatas;
Bendita la pasión cuando desata
los nudos de los besos marineros,
los amores bisiestos de febrero,
los labios que improvisan serenatas.
Benditos los correos literarios
que atraviesan un cielo imaginario,
lo mismo que palomas entrenadas;
Las letras del amor abecedario,
los sueños que no salen en el diario,
los besos que dejamos en la almohada.

jueves, diciembre 28, 2006

V

Bendito el arrabal de la milonga,
los tangos de Gardel y de Lepera,
el rimel de Malena con ojeras,
el fuelle de Pichuco que rezonga;
Bendito Virulazo, meta y ponga,
la grela de Ferrer que sola espera,
el cuore de Contursi con goteras,
la flor en el ojal, musa y mistonga.
Bendito Celedonio, mano a mano,
Discépolo de sombras y de arcanos
y el tajo descarriado de tu falda;
Bendito el lupanar arrabalero,
la huella digital de los tangueros,
la esquina de Corrientes y Esmeralda.

sábado, diciembre 23, 2006

IV

Bendito el arlequín de tu alegría
que sueña con el globo y la cometa,
los segundos que llegan a la meta
al grito de “se puede todavía”;
Bendito el catalejo del vigía
que mira con los ojos del profeta,
la rara conjunción de los planetas
que dicen a los cielos “serás mía”.
Las playas solitarias con arena,
el mar enamorado de las rocas,
la blanca desnudez de las sirenas.
Bendito el universo de tu boca
que muerde con el hambre de la pena
y endulza de belleza lo que toca;

sábado, diciembre 02, 2006

III

Benditas las iglesias “rococoses”
recargadas de rosas de granito,
los “no tardes, amor, te necesito”,
los besos que demoran los adioses;
Los lobos que no quieren ser feroces,
las alas que transportan angelitos,
la boca de los besos del delito,
los pecados veniales de los dioses.
Benditas las benditas iniciales
que dibuja el amor en los cristales,
jugando con las gotas de la lluvia;
Los que cambian el postre por la cena,
las rubias que pretenden ser morenas,
las morenas que sueñan con ser rubias.

II

Benditas las amantes oportunas
que nos aman a la hora de la siesta,
las segundas guitarras de la orquesta,
los “no voy a cambiarte por ninguna”.
Bendita la inconstancia de la luna
que llora con mirada descompuesta,
Hemingway, “París era una fiesta” ,
las muchachas con pieles de aceituna.
Bendito el dromedario con jorobas
que cruza la tristeza con lo puesto,
las brujas que patentan las escobas;
El mudo abecedario de los gestos,
la callada quietud de las alcobas,
los bocetos que acaban en el cesto.

I

Benditas las Julietas sin balcones
que bajan al amor por la escalera,
las que besan con labios de enfermera,
las que van a la cama sin razones;
Las que atizan con fuego las pasiones
y prenden con dos besos las hogueras,
las que abrazan con manos alfareras,
las que curan catarro y decepciones.
Las que cuentan el cuento de la noche,
las que olvidan sin aire de reproche,
las honradas con malas intenciones;
Benditas las amantes cuidadosas,
las cobardes de tardes valerosas,
las que sueñan con príncipes marrones.